domingo, 26 de septiembre de 2010
Discoteca La Meca
http://www.elpueblodeceuta.es/201009/20100919/201009198201.htm
Lo que a mí me parece el resultado de una excelente campaña de márketing para nombrar a una discoteca, a otros les parece una provocación. Este bendito país apostólico y romano en su historia contemporánea y aconfesional desde que expiró Franco está perdiendo sus canciones de ‘Libertad sin ira’ y cede siempre a cuento de los progres y todos sus grupos parásitos minoritarios. La Meca, lugar de peregrinación obligatorio para los musulmanes, puede no ser sagrado para el resto de sus semejantes, especialmente para aquellos que habitan países occidentales que, en su gran mayoría, han superado los temores y rémoras de la religión y que se rigen por una vida de gracia gestionada mediante valores que, en su mayor parte, recoge el Antiguo y Nuevo Testamento y que se regulan mediante leyes. De la misma manera que sobre el Casino de Ceuta se hospeda ‘El Cielo’ cristiano, ¿por qué no podría haber una Meca en Murcia? De la misma manera que hay discotecas con motivos de galeotes, cowboys, templarios o Budas, también puede haber otra que recree un santuario árabe. Les guste o no a los musulmanes, su manera de entender religiosamente la vida choca de frente con las sociedades del mundo desarrollado, que se basa en una cultura caliente y sin tapujos. Si como ya hacen, los musulmanes quieren arraigar en países europeos, lo primero pasa por aceptar las costumbres de áquellos y adaptarse al entorno mediante el aprendizaje de la lengua y sus costumbres, y no por cambiar las reglas de la casa cuyo techo les acoge. Así lo han hecho muchos en Ceuta que, tras generaciones viviendo en España, limitan ya la religión a una circunstancia más de sus vidas y no la hacen motivo de disputa y existencia. Para más inri en todo este asunto, los empresarios murcianos han recibido las ya acostumbradas amenazas del brazo militar islamista; el canguelo les ha llevado a prescindir de su idea original, a hacer de su márketing un churro y a apresurarse de que la luna del tejado desaparezca. Según la Policía, ya consta en Comisaría una denuncia del Dalay Lama, que exige sus derechos de imagen en el Poblado o un cierre inmediato del local.
Carnes por Información
http://www.elpueblodeceuta.es/201009/20100914/201009148201.htm
Los periódicos deportivos de Madrid rivalizan entre ellos, casi siempre con ligera ventaja a favor de ‘Marca’. Los titulares grandilocuentes de verano, las Ligas Fantásticas y las Guías de pretemporada valían el precio que se pagaba por el periódico. Sin embargo, recuerdo la primera vez que la contraportada de uno de ellos pareció ser la portada de Interviú, con una pava desnuda en la cara de uno. Los eruditos que lanzaron esta estrategia debieron pensar que la masculinidad y el amor al fútbol implican por matemática un apego a estas páginas. No hay hombre que se resista a echar un vistacito a esa contra, de arriba a abajo, cabeceando, maldiciendo la trama sucia del diario, sus dobleces y la tinta barata de imprenta que dificultan la perfecta exploración de una mujer expuesta por voluntad propia a la contemplación. Todo ello relegaba la tarea voluntariosa de leer editorial, reportajes y columna de opinión de Alfredo Relaño, director del periódico y uno de los pocos tíos inteligentes que sobresalen en la sección deportiva de Prisa. Con el tiempo, esa contraportada viró del rictus sorpresivo a una ofensa hacia el lector. Por dos razones, la primera, porque en cualquier casa de bien, doblar el periódico hacia el lado de los pechos exultantes resulta una injerencia; segundo, porque se reduce al lector de periódicos deportivos al arquetipo de taxista, codo en barra de bar o fumador de puros. Pero, he aquí lo más abominable del tema. Viendo ‘Marca’ que la pantalla estática de ‘As’ en las contras causaban furor en las fantasías sexuales del seguidor merengue, copiaron la idea y hoy día es imposible revisar las noticias en soporte digital de este medio sin avistar otra ventana hacia el paraíso de las carnes. A todo ello influye la parte intrínseca de competición y coquetería de la mujer que, en ocasiones, desvela toda intimidad para perder todo secreto. Y el ejemplo más inmediato se desprende de las desafortunadas declaraciones de la tenista Wozniacki, que asegura que luce faldas tan cortas ”para ganar fans del gremio masculino”. Mientras idiotas como ésta o Larisa Riquelme se exhiban y hablen, la lacra del machismo en los periódicos deportivos continuará presente.
Los periódicos deportivos de Madrid rivalizan entre ellos, casi siempre con ligera ventaja a favor de ‘Marca’. Los titulares grandilocuentes de verano, las Ligas Fantásticas y las Guías de pretemporada valían el precio que se pagaba por el periódico. Sin embargo, recuerdo la primera vez que la contraportada de uno de ellos pareció ser la portada de Interviú, con una pava desnuda en la cara de uno. Los eruditos que lanzaron esta estrategia debieron pensar que la masculinidad y el amor al fútbol implican por matemática un apego a estas páginas. No hay hombre que se resista a echar un vistacito a esa contra, de arriba a abajo, cabeceando, maldiciendo la trama sucia del diario, sus dobleces y la tinta barata de imprenta que dificultan la perfecta exploración de una mujer expuesta por voluntad propia a la contemplación. Todo ello relegaba la tarea voluntariosa de leer editorial, reportajes y columna de opinión de Alfredo Relaño, director del periódico y uno de los pocos tíos inteligentes que sobresalen en la sección deportiva de Prisa. Con el tiempo, esa contraportada viró del rictus sorpresivo a una ofensa hacia el lector. Por dos razones, la primera, porque en cualquier casa de bien, doblar el periódico hacia el lado de los pechos exultantes resulta una injerencia; segundo, porque se reduce al lector de periódicos deportivos al arquetipo de taxista, codo en barra de bar o fumador de puros. Pero, he aquí lo más abominable del tema. Viendo ‘Marca’ que la pantalla estática de ‘As’ en las contras causaban furor en las fantasías sexuales del seguidor merengue, copiaron la idea y hoy día es imposible revisar las noticias en soporte digital de este medio sin avistar otra ventana hacia el paraíso de las carnes. A todo ello influye la parte intrínseca de competición y coquetería de la mujer que, en ocasiones, desvela toda intimidad para perder todo secreto. Y el ejemplo más inmediato se desprende de las desafortunadas declaraciones de la tenista Wozniacki, que asegura que luce faldas tan cortas ”para ganar fans del gremio masculino”. Mientras idiotas como ésta o Larisa Riquelme se exhiban y hablen, la lacra del machismo en los periódicos deportivos continuará presente.
martes, 14 de septiembre de 2010
Ciudad destino
ciudad-destino
Hace tiempo que le debo una carta a Ceuta. No sé por qué razón el destino me lleva al otro lado del Estrecho por oleadas. Allí vivió mi abuelo, el coronel Díaz Ligüeri, creció mi madre, alternando Castillejos, y aún conservo familia, aunque el desarraigo va engulliendo la lozanía del pasado. Recuerdo veranos en la hípica militar, el barco de pesca de mi abuelo, el escudo de Ceuta pintado sobre el suelo, las moras en la plaza y las visitas a tiendas de barajitas, uno de los entretenimientos del por entonces retirado coronel. Y ya maduro volví a Ceuta para trabajar en El Pueblo, sin abuelo y sin amigos, aunque sí con parientes que me dieron una gran acogida. Mi primera parada fue la calle Independencia. El sentido de la vista me trajo el olor del portal de mi abuelo en hierro forjado y regresé 15 años atrás. Este verano he visitado Ceuta en un par de ocasiones tras un año haciendo ‘las américas’. A mis ojos, la situación no ha cambiado, salvo la excepción de la vicesecretaría de la Ciudad, aunque eso al turista poco le importa. He vuelto a ver a Vivas y a Chacón inaugurando en comitiva la feria, al general jefe de la Comandancia, y he saludado a buena parte de personas con las que traté. Regresé a mi Casino para comer sus menús con bufet de ensalada, hice lo propio en la Casa del Mar, mejor imposible en cuanto calidad-precio, volví a ver a mis compañeros sentados al ordenador y de nuevo fui retratado por Nico. Paseé por Las Palmeras, me percaté de la remozada fachada de mi primera casa y visité Parques de Ceuta, desde donde entreví la primera planta de mi otra casa, edificio Mare Nostrum. Degusté el uniforme de los militares que aprovechan descansos para arreglar papeleos en el Revellín y sacié mis ansias de pinchitos, corazones y cuscús. Aunque el mar y las navieras me separen de mi ciudad-destino, desde Cádiz seguiré vigía y, tal y como hice en Nueva York, daré a conocer a todos los ignotos esta pequeña perla atracada al sur de España, a la que a veces solo se menciona para sacudir polémicas con Marruecos. Desde estas páginas de las que aprecio su olor a periódico seguiré ligado a Ceuta hasta que un nuevo aviso en el puerto me diga que es hora de partir.
Hace tiempo que le debo una carta a Ceuta. No sé por qué razón el destino me lleva al otro lado del Estrecho por oleadas. Allí vivió mi abuelo, el coronel Díaz Ligüeri, creció mi madre, alternando Castillejos, y aún conservo familia, aunque el desarraigo va engulliendo la lozanía del pasado. Recuerdo veranos en la hípica militar, el barco de pesca de mi abuelo, el escudo de Ceuta pintado sobre el suelo, las moras en la plaza y las visitas a tiendas de barajitas, uno de los entretenimientos del por entonces retirado coronel. Y ya maduro volví a Ceuta para trabajar en El Pueblo, sin abuelo y sin amigos, aunque sí con parientes que me dieron una gran acogida. Mi primera parada fue la calle Independencia. El sentido de la vista me trajo el olor del portal de mi abuelo en hierro forjado y regresé 15 años atrás. Este verano he visitado Ceuta en un par de ocasiones tras un año haciendo ‘las américas’. A mis ojos, la situación no ha cambiado, salvo la excepción de la vicesecretaría de la Ciudad, aunque eso al turista poco le importa. He vuelto a ver a Vivas y a Chacón inaugurando en comitiva la feria, al general jefe de la Comandancia, y he saludado a buena parte de personas con las que traté. Regresé a mi Casino para comer sus menús con bufet de ensalada, hice lo propio en la Casa del Mar, mejor imposible en cuanto calidad-precio, volví a ver a mis compañeros sentados al ordenador y de nuevo fui retratado por Nico. Paseé por Las Palmeras, me percaté de la remozada fachada de mi primera casa y visité Parques de Ceuta, desde donde entreví la primera planta de mi otra casa, edificio Mare Nostrum. Degusté el uniforme de los militares que aprovechan descansos para arreglar papeleos en el Revellín y sacié mis ansias de pinchitos, corazones y cuscús. Aunque el mar y las navieras me separen de mi ciudad-destino, desde Cádiz seguiré vigía y, tal y como hice en Nueva York, daré a conocer a todos los ignotos esta pequeña perla atracada al sur de España, a la que a veces solo se menciona para sacudir polémicas con Marruecos. Desde estas páginas de las que aprecio su olor a periódico seguiré ligado a Ceuta hasta que un nuevo aviso en el puerto me diga que es hora de partir.
Carnes por Información
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Los periódicos deportivos de Madrid rivalizan entre ellos, casi siempre con ligera ventaja a favor de ‘Marca’. Los titulares grandilocuentes de verano, las Ligas Fantásticas y las Guías de pretemporada valían el precio que se pagaba por el periódico. Sin embargo, recuerdo la primera vez que la contraportada de uno de ellos pareció ser la portada de Interviú, con una pava desnuda en la cara de uno. Los eruditos que lanzaron esta estrategia debieron pensar que la masculinidad y el amor al fútbol implican por matemática un apego a estas páginas. No hay hombre que se resista a echar un vistacito a esa contra, de arriba a abajo, cabeceando, maldiciendo la trama sucia del diario, sus dobleces y la tinta barata de imprenta que dificultan la perfecta exploración de una mujer expuesta por voluntad propia a la contemplación. Todo ello relegaba la tarea voluntariosa de leer editorial, reportajes y columna de opinión de Alfredo Relaño, director del periódico y uno de los pocos tíos inteligentes que sobresalen en la sección deportiva de Prisa. Con el tiempo, esa contraportada viró del rictus sorpresivo a una ofensa hacia el lector. Por dos razones, la primera, porque en cualquier casa de bien, doblar el periódico hacia el lado de los pechos exultantes resulta una injerencia; segundo, porque se reduce al lector de periódicos deportivos al arquetipo de taxista, codo en barra de bar o fumador de puros. Pero, he aquí lo más abominable del tema. Viendo ‘Marca’ que la pantalla estática de ‘As’ en las contras causaban furor en las fantasías sexuales del seguidor merengue, copiaron la idea y hoy día es imposible revisar las noticias en soporte digital de este medio sin avistar otra ventana hacia el paraíso de las carnes. A todo ello influye la parte intrínseca de competición y coquetería de la mujer que, en ocasiones, desvela toda intimidad para perder todo secreto. Y el ejemplo más inmediato se desprende de las desafortunadas declaraciones de la tenista Wozniacki, que asegura que luce faldas tan cortas ”para ganar fans del gremio masculino”. Mientras idiotas como ésta o Larisa Riquelme se exhiban y hablen, la lacra del machismo en los periódicos deportivos continuará presente.
Carnes por información
Los periódicos deportivos de Madrid rivalizan entre ellos, casi siempre con ligera ventaja a favor de ‘Marca’. Los titulares grandilocuentes de verano, las Ligas Fantásticas y las Guías de pretemporada valían el precio que se pagaba por el periódico. Sin embargo, recuerdo la primera vez que la contraportada de uno de ellos pareció ser la portada de Interviú, con una pava desnuda en la cara de uno. Los eruditos que lanzaron esta estrategia debieron pensar que la masculinidad y el amor al fútbol implican por matemática un apego a estas páginas. No hay hombre que se resista a echar un vistacito a esa contra, de arriba a abajo, cabeceando, maldiciendo la trama sucia del diario, sus dobleces y la tinta barata de imprenta que dificultan la perfecta exploración de una mujer expuesta por voluntad propia a la contemplación. Todo ello relegaba la tarea voluntariosa de leer editorial, reportajes y columna de opinión de Alfredo Relaño, director del periódico y uno de los pocos tíos inteligentes que sobresalen en la sección deportiva de Prisa. Con el tiempo, esa contraportada viró del rictus sorpresivo a una ofensa hacia el lector. Por dos razones, la primera, porque en cualquier casa de bien, doblar el periódico hacia el lado de los pechos exultantes resulta una injerencia; segundo, porque se reduce al lector de periódicos deportivos al arquetipo de taxista, codo en barra de bar o fumador de puros. Pero, he aquí lo más abominable del tema. Viendo ‘Marca’ que la pantalla estática de ‘As’ en las contras causaban furor en las fantasías sexuales del seguidor merengue, copiaron la idea y hoy día es imposible revisar las noticias en soporte digital de este medio sin avistar otra ventana hacia el paraíso de las carnes. A todo ello influye la parte intrínseca de competición y coquetería de la mujer que, en ocasiones, desvela toda intimidad para perder todo secreto. Y el ejemplo más inmediato se desprende de las desafortunadas declaraciones de la tenista Wozniacki, que asegura que luce faldas tan cortas ”para ganar fans del gremio masculino”. Mientras idiotas como ésta o Larisa Riquelme se exhiban y hablen, la lacra del machismo en los periódicos deportivos continuará presente.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Vuelvo como columnista
Aunque haya aparcado el Periodismo por un tiempo, no sé si para siempre, el compromiso que siento hacia el arte de la escritura me obliga a mantenerme activo. En el periódico El Pueblo de Ceuta me ofrecieron este verano la posibilidad de ocupar la jefatura de Deportes. Es momento de intentar nuevos retos y estos pasan por proyectos en el extranjero. Sin embargo, aunque haya rechazado esta posibilidad, seguiré ligado al olor del café, los churros y las tostadas matutinas desde la contraportada del periódico, con manchones de aceite impreso en cada ejemplar diario. Agradezco la oportunidad que me brindan y espero satisfascerles con literatura.
Me dijo mi profesor Miguel Ángel Jimeno que cerrara los ojos y que eligiera.
Ahora, de momento, me apetece escribir artículos de opinión, agarrar las palabras, soltarlas y crear conceptos.
Me dijo mi profesor Miguel Ángel Jimeno que cerrara los ojos y que eligiera.
Ahora, de momento, me apetece escribir artículos de opinión, agarrar las palabras, soltarlas y crear conceptos.
sábado, 4 de septiembre de 2010
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